Ahora que por fin me he tranquilizado un poco, y he podido pensar sobre todo lo ocurrido, quiero aclarar alguna cosa, ya que ayer las emociones hablaban tan rápido que no me dejaban espacio para razonar.
Lo primero, es respecto a las palabras "remisión" y "curación", ya que ayer las comentaba como análogas y para nada es lo mismo. La gran noticia es mi remisión, no mi curación, con este tipo de enfermedades nunca se llega a estar "curado". Usando el diccionario...
REMISIÓN: "Disminución o desaparición de los signos y síntomas de cáncer. En el caso de la remisión parcial, algunos signos y síntomas de cáncer han desaparecido, pero no todos ellos. En el caso de la remisión completa, todos los signos y síntomas de cáncer han desaparecido, pero el cáncer todavía puede estar en el cuerpo."
Lo que ocurre es que ayer si decía sólo "remisión", la gente no familiarizada con estos términos se hubiera quedado exactamente igual.
Lo segundo es con respecto a mi doctora. Muchos me habéis dicho... "¿Pero cómo se puede ser así? ¿Cómo has podido estar todos meses sufriendo de esa manera, y sin saber nada?", y yo misma me he sentido muy confusa al respecto. Sin embargo, una personica que ha conocido muchos más casos que yo me ha dado una explicación bastante lógica, os cuento: en aquella situación, a falta de varias quimios y la radioterapia, a muchas personas cuando les hubieran dado la noticia, conociendo lo terriblemente desagradable de los tratamientos, ya no hubieran querido seguir, y el resto es igualmente necesario para la correcta evolución.
¿No conocéis todos algún caso de gente que en un momento de su vida deciden negarse a los tratamientos contra el cáncer, y vivir lo que les queda sin ellos ya que los propios efectos de la medicina les da aún más miedo que la propia enfermedad? No hablamos de paracetamol, así que no me extraña que los médicos deban hablar con pies de plomo.
Otra cosa que quería comentar es con respecto a mi tan nombrada "vuelta a la normalidad". Remisión tampoco quiere decir que ya esté bien, o que me vayan a dar el alta. Ayer, otra de las cosas que pregunté ansiosa era "Entonces... cuando voy a poder volver a mi vida normal, ¿cuando se me dará el alta más o menos?" Pero fui llamada a la calma.... "A ver... tranquila, esto va muy muy despacio, quizás a finales de junio, o por ahí, podamos hablar de ese tipo de cosas". De hecho, en cuanto a medicamentos y demás, aun me queda bastante tratamiento.
Bueno, voy a ir terminando la parte médica y pasando al "anecdotario" de ayer. Eso sí, añado un detalle: "No os fiéis de ninguna de las fechas que comenté ayer para mis pruebas y demás, ya que luego, hablando con mi madre, ví que se me fue mucho la cabeza y no acerté en más de la mitad".
Vamos al tajo con los chascarrillos:
1- Con tanta alteración y emoción no lo he podido contar pero... ¡Ayer pude comer un poco más normal! ¡Sí! ¡Bieeeeeen! Empecé a encontrarme mejor el lunes por la noche, que ya cené algo más, y ayer... ¡¡pasé un día entero sin cereales de estrellitas!! ¡Vivaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
2- He notado una mejoría tremenda en mi aspecto gracias a mis cejas, que han mejorado muchísimo en cuestión de días, es increíble lo que mejora la expresividad de la cara con algo tan simple. También me están saliendo más pestañas, y lo noto un montón en la forma de mis ojos, creo que estoy empezando a volver a reconocerme a mi misma en el espejo, no os podéis imaginar lo que ello significa.
3- En cuanto al pelo... ayer por la calle pensaba "creo que se me ven las ideas, menos mal que lo que hoy pienso me da igual que lo sepa todo el mundo". Por cierto... todos me dicen que me ha salido más rubio, vaya tela, quien lo iba a decir, a mi que me gusta el pelo oscuro, jajajaja, un momento, que estoy diciendo, lo que me gusta no es el color de pelo, ¡¡me gusta el pelo en sí!! Anda que me iba yo a quejar...
4- Tengo el cuello que parece una cosa mala. La piel ennegrecida, empezando a pelarse, a trompicones, con unas partes más oscuras que otras, escozor... parece que no me lave, pero ¡¡NO!! ¡No me penséis mal!, es la radioterapia, ya cambiará la piel y parecerá otra... ¿pero bueno...?
5- Ayer, sin saber la gran noticia, vinieron a verme dos amigas que aprecio mucho, que sin comerlo ni beberlo han estado en dos momentos muy importantes. Una de ellas viene de la otra punta de España, y sus dos escapadas para verme han sido la cara y la cruz. La otra vez... diluviaba, todo estaba lleno de coches, y era imposible desplazarse por la ciudad... iban camino de mi casa, cuando a mi me llamaron para ingresarme para mi segunda biopsia, aquel día fatídico que me ingresaron y me dieron de nuevo el alta para mandarme al otro hospital.
Ellas se recorrieron la ciudad, con la lluvia y los autobuses, pero una vez en el hospital, no les dejaron pasar. Yo estaba histérica, con mi pijama de rayas puesto y esperando que me comentasen la hora de la operación, mi madre corriendo por los pasillos para al menos verlas, y ellas en la puerta sin poder pasar. Finalmente, justo cuando se marcharon sin vernos, y consiguieron hacer otro largo desplazamiento hasta la estación de autobuses, a mi me dieron el alta, por lo que ni siquiera nos pudimos encontrar.
Ayer, por contra, fue todo lo contrario, un día de sol, de sol esplendido, como para destacar los contrastes, y las dos en la puerta de mi casa escuchando la palabra "remisión". Me encantó poder compartir con ellas ese momento.
6- Otra de casualidades... El día que me mandaron a urgencias por primera vez, me encontré a un amigo que acababan de llevar para allá porque había tenido un accidente con la moto. Estuvimos horas esperando sentados en una camilla (hasta que nos llamaron la atención). Aquel día un médico me dijo que "mi bulto en el cuello no era malo porque había crecido muy rápido, y las cosas malas crecían más despacio"... ayyy, que de ignorancia... Mi amigo me dijo "que soy una flor con las enfermedades" (que es cierto) y me fui para casa con una sonrisa pensando que todo iba bien.
7- Y otra. La semana que me ingresaron por primera vez, un amigo por motivos de trabajo se iba a quedar unos días en mi casa (con el camión aparcado unas calles más allá). Sin embargo, una de esas noches, en lugar de mi casa y la cenica preparada, se encontró un mensaje de móvil diciendo que me acababan de ingresar. Ahora, por cosas también del destino, la buena noticia también le ha pillado en el camión... es curioso ver como hay ciclos que comienzan y acaban del mismo modo...
O como se pueden compartir momentos importantes, aunque sea desde tan distintas perspectivas.
8- Esta noche casi no he podido dormir, pero ha merecido la pena. Eso sí, he tenido un sueño muy raro. Estaba corriendo, corriendo por un espacio abierto, como si fuera un camino en un monte, con cierta pendiente y escalones de piedra de vez en cuando intercalados en la arena. Yo corría y corría, contenta, con el viento en mi cara, saltando los escalones y con gran velocidad. Sin embargo, de repente, frenaba en seco, pues tras uno de los escalones había un gran vacío y sentía un gran vertigo. Encontes, me frenaba de seco y miraba a mi alrededor, me sentía totalmente desubicada y aturdida. En ese momento, todo giraba a mi alrededor muy deprisa y abría los ojos de una forma hipnótica.
Me parece un sueño tan gráfico y representativo que casi asusta.
Bueno, lo dejamos aquí por hoy, pero antes de nada daros las gracias por los comentarios de ayer, hicieron el día aún un poco más emotivo.
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